jueves 20 de mayo de 2010

La Guitarra Peruana

Desde los primeros años se impuso la cultura occidental en las costumbres americanas autóctonas, abarcando también el campo de la música con el surgimiento de nuevos géneros musicales mestizos.

Durante el desarrollo de la danza y el canto popular en el Virreinato, siempre estuvo presente la guitarra. En las cofradías de negros esclavos como en las comunidades indígenas, adaptaron sus músicas tradicionales a la guitarra.

A principios del siglo XVIII la música del Tondero, baile popular del norte del Perú, se gestó en manos del negro malgache Jerónimo, fino tocador de "bigüela" y el ritmo de Evaristo, su hijo.

Por otro lado, la tradición popular de cantar romances y coplas con la guitarra, la continuó Fray Francisco de Paula del Castillo y Tamayo, más conocido como "el ciego de la Merced". Este personaje inmortalizado por Ricardo Palma en sus Tradiciones Peruanas, fue un eximio guitarrista pese a su ceguera, que gustaba de improvisar.

También tocaba en la guitarra o en la bandurria yaravíes a los que les cambiaba las coplas para burlarse de la gente, el Negro Galindo, músico ambulante.

Esta aceptación del instrumento por el pueblo hizo que la guitarra tome diversas formas, algunas autóctonas como el charango construido de madera o con el carapacho del quirquincho.

El Arzobispo de Trujillo, Baltazar Jaime Martínez de Compañón en la Historia sobre el Obispado de Trujillo del Perú, tomo II recopiló música e ilustró en hermosas acuarelas las guitarras que utilizaba el pueblo en sus fiestas (láminas 61, 141, 145, 146, 147, 149, 150, 152, 159, 170). Destacan entre ellas, las Cashuas, las Tiranas "El Conejo" y "la Celosa" y las Tonadas del "Congo" y del "Tupa Maru". Es el libro con música popular del Perú, más antiguo que se conoce.

Este músico, Maestro de canto llano en Trujillo y Chantre de la Catedral de Lima, transcribió las melodías de dieciséis Canciones y algunas danzas de las provincias del norte del Perú como "Diablos", "Negros" y "Pallas" que subsisten hasta ahora. La primera es la Diablada del Altiplano Puneño, la segunda es la Danza de Negritos, propia del departamento de Huánuco y la tercera, es la danza de las Pallas del departamento de Ancash.

La interinfluencia musical que existió entre el mundo andino y el europeo, constituye un tema de gran envergadura que en la presente monografía se ha preferido omitir, sin embargo las transcripciones de música virreinal servirán para ese estudio.

Un buen guitarrista del siglo XVIII fue Pedro Filomeno Cueva, ascendiente de una estirpe de músicos en el Perú y Chile de gran importancia durante el siglo XIX.

Hacia el año de 1810, nació al compás de la guitarra otro baile popular conocido como Zamba Antigua. Con los años esta danza asimiló los ritmos africanos y se transforma en la Zamacueca, origen de varias danzas nacionales en América del Sur.
La música peruana se ha desarrollado siguiendo varias vertientes: 1.- La música andina, que corresponde a los pueblos de la sierra del país y que constituye probablemente uno de los folklores más vivos, variados y originales del mundo; 2.- La música criolla, producto del mestizaje de España con los pobladores mayormente de la costa peruana y la suma del rico aporte afro-peruano; 3.- Las diversas expresiones musicales de las comunidades nativas de la región amazónica, poco conocidas hasta el momento; y, 4.- La música clásica.

a) GUITARRA ANDINA:

El mundo andino en la época de los Incas tuvo gran intensidad musical, de carácter ritual. Se conoce que desde la época pre-incaica, las labores agrícolas tenían un acompañamiento musical para invocar a las divinidades. Su característica armónica es con base pentafónica, pero con una gama amplísima de orquestación en instrumentos de viento y percusión principalmente; no existieron los instrumentos de cuerda.

Con la llegada de la guitarra al igual que el arpa, fue adoptada por los nativos del Perú, quienes la adaptaron a sus melodías y ritmos creando un lenguaje singular, transformando sus afinaciones y tañidos o reinventándola en forma de charango. Buscaron en los nuevos instrumentos respuestas sonoras satisfactorias a su concepción musical. Nada de esto está escrito. Lo que conocemos fue transmitido oralmente de persona a persona, lo que nos lleva a pensar en la cantidad de música que se perdió para siempre.

Raúl García Zárate, mestizo ayacuchano, sintetiza a cabalidad la forma y el sentimiento con que entiende el hombre andino la guitarra. Su influencia ha sido determinante para la concepción de la escuela de la guitarra ayacuchana Pocos años después otro ayacuchano nos marca con fuego: Manuel Prado Alarcón, "Manuelcha", guitarrista campesino de recursos inacabables. Ambos forman la gran base de la guitarra andina y gracias a ellos ahora son muchos excelentes guitarristas que tocan cashuas, Huaynos, mulizas, danzas de tijeras, etc.

A manera de ejemplo de la riqueza de formas musicales que existen en los diferentes pueblos andinos; mencionamos aquellas registradas en dos días de la fiesta* del Agua de Puquio, en 1986:

-Wasichakuy -Huayno -Ayra -Mallaucha -Wawapampay -Negritos -Danza de las Tijeras -Huaylía -San Gregorio -Sequia -Yaykuy -Carnaval -Caramusa -Uh Huayli -Milicia -Llamichus -Ayla -Torovelay

*Cada tema enunciado jugó un papel específico durante el transcurso de la festividad.

b) GUITARRA COSTEÑA:

De las épocas de colonia, prácticamente no existe mención alguna. Suponemos que siglos atrás no existía el concepto de andino o costeño; recién en el presente siglo adquiere tal definición, en ella hace su aparición la influencia negra, gradualmente, hasta incorporar el cajón, - instrumento de percusión - en el acompañamiento del Valse Criollo.

El Vals, que revoluciona las danzas, llega a Lima alrededor de 1850. El estudioso Cesar Santa Cruz nos dice que la novedad que trajo fue el entrelazamiento de las parejas al bailar. Y sería una de las razones de su aceptación. En esos tiempos se bailaba la Jota, la Cuadrilla, la Polka, continúa diciendo el mencionado estudioso. Naturalmente el vals europeo se modificó y se hizo peruano: los pasos del baile se acortaron y las frases musicales adquirieron otra personalidad. Muy rápidamente afloraron los primero compositores que avanzaron en todo sentido hasta llegar a la egregia figura de Felipe Pinglo Alva, compositor criollo síntesis de este género.

Se formaron muchos conjuntos entre ellos cabe mencionar al quinteto de Laúdes: integrado por Nicolás Wetzel, Francisco Estrada, Juan Araujo y Sotil.

En 1912 el Dúo Montes y Manrique graba en USA 180 canciones acompañadas por una sola guitarra. Los conjuntos de esos tiempos eran mixtos: Laúd y guitarra, y a veces bandurria y guitarra. El músico que innovó esa disposición instrumental fue Armando Salazar, que suplió el primer Laúd por una primera guitarra. Pero es Oscar Avilés el que da verdadero nacimiento a toda una era de la guitarra criolla, distinguida por el uso de acentuaciones sincopadas al inicio de las frases que le dan el "Sabor Criollo". Con pocos años de diferencia aparece en la escena del criollismo.

Poco tiempo después, aparece en la escena del criollismo Carlos Hayre Ramírez; músico completo que vuelca en su guitarra o en su bajo; en sus arreglos y composiciones, todos sus conocimientos de la ciencia de la música y de la cultura popular; con el gran compositor Manuel Acota Ojeda, trabajaron juntos y produjeron bellísimas páginas que hicieron pensar en derroteros mucho más trascendentes para la música criolla pero no fue así; se impuso lo oportunista.

Otro instrumentista fue Vicente Vázquez, músico negro que dota al bordoneo criollo de inigualable gracia. Vicente Vázquez fue hijo de don Porfirio y hermano de Abelardo Vázquez, otro hito en la música costeña del Perú.

Los Vázquez y los Santa Cruz formaron dinastías de músicos populares; así como una generación atrás la formaron los extraordinarios hermanos Ascues. Octavio Santa Cruz, estudioso e investigador, publicó años atrás un valioso trabajo de aires negros de la costa del Perú : "Aires Costeños".

Los años 70 fueron muy prolíficos, salieron a la palestra toda una constelación de armonizadores y digitadores, quizás los más significativos por su sobriedad y autenticidad sean Félix Casaverde y Carlos Montañés.

Hacia los años 90, aparece el piurano Mario Orozco Cáceres, guitarrista virtuoso y compositor, auténtico intérprete del tondero. Con Orozco la guitarra popular cuida mucho el sonido y las armonizaciones retoman equilibrio y ponderación.

c) GUITARRA CLÁSICA

Del primer cuarto del Siglo XX es preciso mencionar a Osmán del Barco, guitarrista ayacuchano que viajó a España y tomó clases con Emilio Pujol. En París trabó relación amical con el músico Alfonso de Silva y el poeta Cesar Vallejo. De retorno al Perú abrió una academia en Lima que duró algunos años.

Máximo Puente-Arnao, guitarrista y compositor que vivió mayormente en el Perú donde llegó a crear un grupo importante de alumnos entorno a su persona. En 1906 ganó un premio de composición en Milán con su Fantasía en 3 tiempos "Una Serenata en Venecia".

Víctor Echave, guitarrista y compositor cuzqueño. Sus composiciones escritas para el instrumento denotan conocimiento y utilización de la música popular. Creó con su familia una orquesta de cámara, con guitarras, violonchelo, bandurria, flauta y percusión.

La aparición del maestro Andrés Segovia produjo en el Perú un gran impacto, especialmente en los guitarristas de ese entonces, entre ellos Arbor Maruenda que tal vez fue el primer "Concertista" propiamente dicho que produjo el Perú. Viajó a Chile en el año 1936 donde fundó la cátedra de Guitarra en el Conservatorio Nacional de Música.

Otro guitarrista significativo fue el doctor Sauri, profesor del Instituto Bach, prestigiosa escuela de música que fundó Andrés Sas; y Juan Brito Ventura esforzado primer maestro del naciente Conservatorio Nacional de Música.

Humberto Pimentel, gran interprete que viajó a España a continuar estudios con José Tomás en Alicante; Luis Justo Caballero arequipeño que también emigró a Madrid a estudiar con José Luis Parra y José Luis Rodrigo. Ambos, de regreso al Perú, constituyeron el núcleo que gravitó determinantemente en la generación de guitarristas 1970-1980. Jesús Castro Balbi ex-alumno del maestro Brito, virtuoso guitarrista residente en Francia y profesor en diferentes Conservatorios.

Javier Echecopar y Denys Fernández que constituyen el punto más alto de la historia de la guitarra clásica hasta nuestro días. Oscar Zamora Corcuera profesor del Conservatorio y fundador del Cuarteto Aranjuez, Ricardo Barreda, Nelly Borda, Emilio Palomino y muchos otros más.

La actual generación son un puñado de instrumentistas sumamente técnicos y de alto nivel teórico: Carlos Villalba, Jorge Caballero Abriguen, Carlos Fernández, David Gálvez, Ernesto Mayhuire, Luis Malca y otros que vienen con gran ímpetu.

La guitarra, hoy en día, se ha convertido probablemente en el instrumento más tocado en el mundo. Las razones para ello saltan a la vista: Su naturaleza polifónica, la belleza del sonido, su reducido tamaño y costo; y la aparición cíclica de iluminados músicos que desde tiempos remotos utilizaron los ancestros de la guitarra para expresarse. El Perú no es excepción.

Se realizan festivales anuales en varias ciudades del país. A nivel interno se hacen constantes presentaciones en universidades, coliseos, municipalidades, colegios, etc.

Hace 4 años, se formó la Asociación Peruana de la Guitarra cuya actividad se ve un tanto menguada por su precaria economía, pese a ello, ha organizado eventos importantes: encuentros y festivales de guitarras, clases maestras de guitarristas de la talla de Abel Carlevaro entre otros.

La ciudad de Arequipa cuenta con la visita anual, casi obligada, del maestro Brasileño Carlos Barbosa Lima, con la consecuente y benéfica secuela de renovación del interés hacia el instrumento.

El Conservatorio Nacional tiene curso de guitarra, la Escuela Nacional de Folklore y las Escuelas Regionales de Música también; pero es en el área privada donde curiosamente se realiza mayor actividad, especialmente en El Conservatorio Josafat Roel.

En cuanto a los pocos compositores académicos que han dedicado páginas al instrumento, podemos mencionar en primer lugar a Celso Garrido Lecca, que se ha familiarizado a lo largo de los años con el lenguaje popular de la guitarra en nuestro país, con "Simpay" para guitarra sola, "Dúo concertante" para guitarra y charango, "Suite de danzas Andinas" para guitarra, charango y orquesta de cámara, "Concierto para Guitarra y Orquesta"; luego a Edgar Valcárcel con un "Concierto para Guitarra y Orquesta"; y finalmente a Enrique Pinilla, con "Cinco Piezas Populares para Guitarra"

Queremos terminar con la figura de Javier Echecopar. Interprete y compositor académico que su instinto vital lo llevó por caminos populares, donde encontró un mundo musical diferente: polirritmia inimaginables, tratamiento del adorno que lo hace estructural, notas silencios suspendidos, etc. que abordó su escritura en el pentagrama. Por otro lado también hizo suyo el reto de investigar la música que el conquistador hizo y tocó aquí. Para ello se sumergió en la historia de su patria, en bibliotecas, iglesias y conventos.

Y resucitó la memoria colectiva musical de cuatro siglos de historia. Todo este inmenso trabajo que a toda luz corresponde a fundaciones y conservatorios bien organizados y solventes, los asumió él sólo y en silencio. Esa actitud nos conmueve, es un ejemplo que incluso desborda las fronteras de la música. A partir de Javier Echecopar, el orden de las cosas ha comenzado a cambiar en el Perú y tendrá que seguir cambiando.

Nuestro Conservatorio deberá estructurar las bases de la enseñanza en el sentido de la orientación final que deberán tener los alumnos que egresen; y esta orientación deberá ser también hacia dentro del Perú. Esto no es chauvinismo; es el peso de las cosas que así lo exige.

LA CONSTRUCCIÓN DE GUITARRAS EN EL PERÚ

A pesar que la construcción de guitarras en este país comenzó al promediar cien años de iniciada la conquista - Gaspar de Urbina, en 1621- es un tema que se encuentra poco documentado. El proceso cultural que empezó en el territorio andino en el siglo XVI, produjo las bases de una nueva conciencia, la aparición de un sentimiento criollo; en todo este proceso, el constructor de instrumentos musicales en Lima, Ayacucho, Cuzco, Cajamarca o Arequipa, concilió la tradición europea con su temperamento. Complementó su destreza y su técnica mestiza a la música que nacía. En pleno siglo XX podemos afirmar que existen innumerables rasgos que semejan a los instrumentos de la primera hora.

En cuanto a la falta de nombres de constructores de guitarras, es muy probable que haya pasado lo mismo que con el músico, el poeta o el escultor: tenían un desarrollado sentido del trabajo colectivo y carencia de sentimiento de propiedad. Son muy pocos los (pintores mayormente) artistas que firmaron sus obras; pero no por ello es menor el caudal de arte anónimo que nos han legado.

Las cosas hoy en día no son muy distintas: Se habla de la bondad de las guitarras ayacuchanas, arequipeñas o cajamarquinas, en deportiva competencia.

El caso del pueblo de Namora, es digno de mención. En esta pequeña villa rural del departamento de Cajamarca, en la sierra norte del Perú, sus habitantes, en gran proporción, comparten la vida agrícola con la construcción de guitarras.

En 1840 Miguel Farfán, luthier cuzqueño, fabrica un numero importante de guitarras de alta factura. La forma y características de sus instrumentos nos recuerdan a las guitarras de transición de J. Benedit y J. Pagés, como también a las guitarras románticas franco italianas. Un ejemplar de dicho instrumento se halla en el Museo de instrumentos del Conservatorio de Barcelona y otro en una colección privada.

Después de este valioso y solitario hecho, el denso vacío de información sigue su curso hasta el presente siglo. Alrededor de 1930 algunos constructores locales, pareciera que tomaron conciencia de la calidad de instrumentos que hacían y posiblemente incentivados por míticos nombres que venían de Europa, decidieron emularlos.

Emilio Huertas fue el primer gran luthier moderno que firmó sus guitarras. La marca que usó en sus guitarras de conciertos fue "Huertárious", en clara referencia a los célebres violines.

Entre los años 40 y 50, surgen Federico Fajardo y Rómulo Alaluna que construyeron guitarras extraordinarias. También se hace conocido Abraham Falcón, prolífico artesano que inicia una distancia entre los luthiers: Se especializa en instrumentos ideales para el acompañamiento de la llamada música criolla. Abraham Falcón quedó entre los tres primeros lugares en el concurso de luthiers realizado en París en 1987.

Poco después, Américo Sánchez entra a competir en un mercado cada vez más exigente, con gran éxito. Por último nombramos a Daniel Moncloa que a nuestro entender es el mejor constructor de guitarras habido en el Perú. También citamos a Manuel Baca, como un sobresaliente constructor de charangos.

Es pertinente hacer un breve comentario acerca de la guitarra "Piagui": Mario Pizarro Aguilar, ingeniero y guitarrista que ha establecido una escala musical con sutiles diferencias de la temperada, que ha denominado escala "Piagui". Esta ha sido aplicada a un prototipo de guitarra construida por Germán Falcón: Cada cuerda tiene su propia serie de trastes situados en el mango a distancias diferentes. Al ver el instrumento da la impresión que una entrastadura de esta naturaleza dificulta la pisada, pero no es así; los dedos se posan sobre el diapasón sin ningún problema, y su afinación también es muy grata al oído.

Terminamos con nuestro reconocimiento y gratitud a la legión de constructores anónimos, que han trabajado sin alardes, en este noble oficio, y han hecho posible que otros, también anónimos instrumentistas y compositores, hayan mantenido viva una tradición, que deviene en auténtica historia.

Cuadernos de Música Peruana
E. Carrillo T.


PEPE TORRES

Máximo exponente de la música criolla peruana para guitarra. Nació en Lima, Perú, en 1941. Su primera presentación la realizó cuando apenas tenía 11 años de edad. A los 20 años se iniciaba profesionalmente como guitarrista de la disquera peruana IEMPSA.

El año 1963 fue contratado como guitarrista exclusivo de Panamericana Televisión (canal 5) donde tuvo la oportunidad de alternar con grandes artistas nacionales e internacionales. Asimismo ha dirigido programas propios en otros canales de televisión tales como el 7 y el 9 en programas como “Puro Criollismo”, “Mi Perú”, entre otros.

Idiófonos

IDIOFONOS Son instrumentos que producen el sonido por si mismos, por entrechoque, rosamiento, etc.

Guasá Sección de tubo de bambú (guadua) cerrado a los lados por rejillas de trozos de madera en el interior del cual se colocan semillas vegetales secas las cuales al moverse el recipiente producen el sonido al chocar entre sí y con las paredes del tubo. Se clasifican como sonajas de recipiente (tubo), idiófonos de golpe indirecto: De fabricación colombiana (costa pacifica). Agarradera de pita en el extremo. Long: 29.5cms Diam.



Guacharaca. Tubo de caña con una sección dentada en la parte frontal y otra hueca en la posterior. Para producir el sonido se raspa la parte dentada con un tenedor metálico. De uso común en varias regiones del país. especialmente la costa atlántica. Idiófonos raspado, tubo: 112. 22 Long: 41cms diam: 2.5cms.

Idiófono raspado Mitad de cáscara de fruta (guama) seca probablemente utilizado como idiófono raspado. Se conoce también utilizada (entera y con sus semillas) como un sonajero generalmente percutido. Según su primer uso se clasifica como una placa raspada: 112.211. Cundinamarca o Tolima. Siglo XX. Long: 41.5cms Diam: 5cms

Matraca 1 Caja de madera de cedro de fabricación burda con 8 láminas flexibles de madera afinadas diatónicamente (DO -DO). Las láminas (de espesor variable) son percutidas por los dientes de un rodillo dentado accionado por el giro de una manivela. Los dientes están colocados en el rodillo de dos en dos y la secuencia de notas producida por un giro de la manivela es la siguiente: DO'-SOL', FA'-DO, Ml'-SI' y RE -LA'. Según S-H se le clasifica como idiófono de piñón:
El ejemplar es colombiano posiblemente de Cundinamarca o Boyacá y de fines del siglo XIX o comienzos del presente.

Matraca 2 Caja de madera (arce) con cinco láminas flexibles de madera (no afinadas), piñón y manivela. Ejemplar europeo (probablemente español, siglo XX) utilizado durante Carnaval y Semana Santa. Idjófono de piñón: 112. 24. Siglo XX. Long: 18cms Altura max: 8.5cms Altura min: 5.2cms ancho: 16.5cms Long láminas: 10cms

Quiribillo El instrumento está constituido por quince tubos de caña (caña brava) a través de los cuales se hacen pasar quince cuerdas cuyos extremos se amarran. El sonido se produce cuando se tensionan (halan) los dos extremos de las cuerdas haciendo que los tubos choquen entre sí. Se trata de un conjunto de tubos de entrechoque. Long tubo: 10cms. Diam tubo: 1.2cms

Sonaja Tubo de cuarzo, percutido con dos brazos articulados del mismo material, todo montado sobre una cuerda de cuero . Las articulaciones de los percutores son de alambre. El instrumento suena al moverse sostenido de la cuerda. De origen incierto se puede clasificar como sonaja suspendida. tubo con percutores articulados: 112.111. Colombia. Siglo XX long. tubo: 4.2cms Diam. tubo: 2cms Long. brazos: 5.6cms

Textos: Eliodoro Nina

El Guiro

También llamado RECO/RECO, es una calabaza alargada a la que se le han hecho unas ranuras que se raspan con un instrumento de madera, metal o peine.
 
Su presencia en el Perú data del siglo XVIII, usado por la población negra. Cae en desuso y vuelve a incorporarse en las últimas décadas tanto en la música criolla como en otras expresiones populares peruanas. (Santa Cruz, l964 ?)

El Arpa

El arpa es un instrumento fundamental del patrimonio musical peruano. De origen europeo, fue traída por los conquistadores y adaptada por los nativos a sus necesidades expresivas y artísticas propias.

La encontramos siguiendo la Cordillera de norte a sur, desde el norte del Departamento de Ancash hasta el sur del Departamento de Cuzco.

Un proceso que hallamos en muchos campos a lo largo de la historia de la Conquista y del Virreynato, que muestra la inteligencia y la madurez de un pueblo.Esto es saber utilizar los aportes de otra cultura, sin juzgarla ni denigrarla, para así enriquecer y completar su patrimonio de conocimientos propios.

La medida del arpa peruana es única: más grande que la céltica, más pequeña que la clásica, más ancha que la paraguaya.




Existen diferencias en la forma y la factura de las arpas peruanas: la de Lucanas (Ayacucho) es de lineas más redondas, la huancaina es más ancha, la cuzqueña es la más grande y puede tener hasta 8 huecos en la tapa. Tambien en el Cuzco encontramos al arpa "domingacha", más chiquita, pero de forma muy redonda.

Sin embargo, todas tienen una característica en común: una caja de resonancia de grandes dimensiones. Esta caja de resonancia tan grande y ancha siempre atrajo mi atención y mi curiosidad; de cerca pareciera que los sonidos que emite en lugar de aumentar disminuyeran, pero de lejos, especialmente con el aire seco y ligero de la altura, las notas bajas se escuchan nitidamente, con una fuerza asombrosa. Pude comprobarlo en una fiesta en Huancayo: se oía de lejos un conjunto de Chonguinada, y se escuchaba claramente la pulsación rítmica de las cuerdas de tripa del arpa, mientras que 12 instrumentos entre saxofonos, clarinetes y violines producían todavía un ruido indefinido. Acercandose los músicos, los equilibrios sonoros se fueron formando, y más bien noté que arpa y violines tenían que "luchar" para encontrar "su" lugar entre tantos potentes instrumentos de viento.


Este instrumento es utilizado como solista, en dúo, o como acompañamiento de pequeños conjuntos o grandes orquestas.

Obviamente encontramos interpretes solistas a lo largo de toda la Cordillera, donde cada uno presenta sus particularidades, su "toque" que lo distingue de los demás. Por eso podemos adivinar con acierto: "Es Angel Damazo!" "Seguramente se trata de Modesto Tomayro!" "No podría ser otro que Leandro Apaza!" "Reconozco el toque de Luciano Quispe!". Existen sí estilos codificados, pero cada interprete se desenvuelve libremente dentro de los esquemas conocidos. A veces el solista tambien es cantante.

La formación de dúo la encontramos principalmente en la "Danza de las Tijeras" huancavelicana y ayacuchana: el arpa desempeña un papel fundamental, llevando la base rítmica necesaria al violinista y a los bailarines. Tambien lleva la melodía en la mano derecha. Despues encontramos muchas formaciones diferentes donde el arpa ocupa su función de acompañamiento, hasta llegar a las grandes orquestas huancas y a los orquestines* cuzqueños. La formación del orquestín es la única donde pueden aparecer 2 arpas conjuntamente, asegurando así una base ritmica sólida sobre la cual se apoyan los demás instrumentos, todos melódicos (a parte las originalísimas percusiones reunidas bajo el nombre de "jazz band").

Los bajos se vuelven fundamentales, mientras que los agudos desempeñan a menudo un papel de acompañamiento, realizan adornos, figuras rítmicas que complementan a las realizadas por las notas bajas. La melodía aparece esporadicamente, a veces ligeramente deformada a causa de la técnica de la mano derecha de la cual hablamos en el párrafo dedicado al Cuzco.




*Orquestín: es el conjunto típico del Cuzco, formado por una o dos arpas, una o dos mandolinas, de uno hasta cuatro violines, a veces un acordeón, dos quenas ... "jazz band". Es decir una especie de bateria con gran caja (a pedal), redoblante, platillo (charleston), wood block, campana, de una hasta cuatro cantantes (raramente un cantante).

También en los conjuntos huancaínos, el arpa es el único instrumento de acompañamiento que tiene que sostener a una verdadera orquesta de vientos y violines que realizan la melodía. De ahí la importancia que se le dá al material de las cuerdas. El interprete se concentrará casi exclusivamente en su mano izquierda, llegando a veces al extremo de acompañar con su mano derecha abierta, razcando una octava de cuerdas de su instrumento como si se tratara de una guitarra! Efectivamente, frente a la masa sonora de saxofonos y clarinetes, es la única chance de llegar a sobresalir de alguna forma con el registro agudo del instrumento (vease el párrafo "Centro").



Añadiremos que en muchos lugares el arpa se toca tambien cargada en el hombro, sujetada al cuerpo del intérprete por medio de un sistema de fajas, lo que permite al músico desplazarse caminando junto a los otros músicos y a los bailarines.

La técnica de interpretación no varía fundamentalmente, la posición base de las 2 manos sigue siendo igual que en la posición natural . El arpista pulsará las cuerdas más cerca al clavijero, lo que provocará un sonido más seco y percusivo.

La tensión de las cuerdas en el arpa andina no es exagerada, debido a lo ancho de la tapa de la caja de resonancia que se rompería con más presión.

Al contrario del arpa clásica, el arpa peruana se debe de tocar con las uñas naturales de los dedos. Estas son indispensables en la MD para el uso de la técnica "de la araña", más aún con la utilización de cuerdas metálicas. Algunos interpretes tradicionales (Antonio Sulca de Huamanga por ejemplo) se ponen uñas de metal postizas para tocar y así sacarle mayor nitidez y volumen al instrumento.

El encordado, en la mayor parte de los instrumentos entre 32 y 38 cuerdas, puede constar de 3 tipos de cuerdas diferentes: plástico (nylon), tripa y metal (acero).

Las cuerdas de tripa, usadas en las notas bajas solamente, máximo hasta el do3 (vease el párrafo "Huamanga"), antes de uso común, van desapareciendo. Pero son indispensables y siguen siendo usadas para el acompañamiento de las orquestas huancainas de huaylas y chonguinadas.

En 1987 existía todavía una fabrica de este tipo de cuerdas en el pais. Se reemplazan cada vez más por las cuerdas de nylon: si el interprete tiene recursos economicos, comprará cuerdas de marca en una tienda de música; los músicos sin recursos utilizan a menudo hilo de pescar, material que se ha vuelto tan común en el Cuzco que dificilmente podríamos imaginar un sonido diferente al sonido sordo, opaco pero percusivo de esa clase de cuerdas para acompañar a los orquestines de esa región; de esta manera una consecuencia de la falta de recursos crea costumbres e influye sobre el resultado musical final!



Paralelamente, desde dos décadas, se construyen muchas arpas de madera terciada o "triplay": este material, mucho más cómodo y más resistente a la intemperie que cualquier otra madera "noble", aún no teniendo propiedades de resonancia armónica particular, tambien se ha vuelto determinante, "típico" del sonido de las arpas peruanas en general. Estas cuerdas de nylon se utilizan en todo el encordado del instrumento.

En el registro agudo, a partir de re3 / mi3, los interpretes de ciertas regiones utilizan cuerdas de acero. De sonido más brillante, con una resonancia alargada, confieren a la melodía un peso mayor, adaptandose este tipo de encordado a las necesidades del solista. Encontramos cuerdas de metal en todas partes, menos que en el centro (Huancayo, Huancavelica, Huamanga).

En Ecuador existen arpas encordadas enteramente con metal. Al interpretar las notas bajas con este tipo de cuerdas, las vibraciones del metal hacen que estas permanezcan más tiempo dando la impresión de un bajo continuo, creando así con la melodía que sigue avanzando en el registro agudo un efecto musical particular (vease el CD Jatun Cayambe, etiqueta francesa ASPIC, del maestro arpista ecuatoriano de Imbabura Juan Cayambe, fallecido en 1984).



El arpa andina se afina diatónicamente, con las notas correspondientes a las teclas blancas de un piano, para entendernos. El arpa peruana no dispone, como la clásica, de pedales, que permiten subir o bajar de medio tono contemporaneamente a todos los "do", todos los "re", etc. del instrumento, o de otro mecanismo para subir de medio tono cada cuerda separadamente, como algunas arpas célticas. Sin embargo se puede interpretar con este instrumento andino cualquier melodía andina, muchos valses, marineras, y músicas tradicionales de otros países.

Existe tambien lo que podríamos llamar (dentro de la música andina en general en la interpretación de cualquiera de sus instrumentos) la improvisación, es decir las variaciones constantes codificadas o como fruto de la inspiración del momento de las melodías y los acompañamientos.

Por esta razón es tan importante saber dominar un estilo con todas su sutilezas; más profundo será el conocimiento, más abundantes e interesantes serán las variaciones en los bajos y en la interpretación de la melodía. Por este motivo, lo repito, es fundamental el contacto permanente con los músicos tradicionales, que conocen a fondo todos los detalles de su arte interpretativo.

En el mundo andino (tambien en el que se ha parcialmente "transladado" a Lima en las ultimas dos decadas), el arpa desempeña su función en muchísimos acontecimientos de tipo social - ritual. Está presente en fiestas patronales, religiosas, rituales o privadas, y en muchas fiestas de los pueblos; por ejemplo:

* En la Navidad de Querco (prov. Huaytará, dep. de Huancavelica), donde el arpa da el compás a los bailarines en competencia por sus respectivos "Niños" en más de 40 pasos de danza diferentes;
* En la Fiesta del Agua en Puquio (Lucanas, Ayacucho) en agosto, con el arpa y el violín que interpretan para esa ocasión las famosas aylas;
* En la Fiesta de la Virgen del Carmen de Paucartambo o en la peregrinación de Qoyllur Riti (dep. del Cuzco), donde el arpa acompaña a los orquestines;
* Obviamente en cualquier competencia de danzantes de tijeras (Huancavelica, Ayacucho);

Observación importante: en Occidente el arpa es sinónimo de arpegio (como lo indica su nombre!), y toda la técnica del arpa clásica está construida sobre este tipo de figuración musical, fundamento del sistema tonal. En el arpa peruana y andina en general no se puede hablar de una correspondencia similar, ya que la técnica del instrumento no se basa sobre el sistema tonal, más bien utiliza un sistema modal basado en la escala pentatónica; resulta entonces muy diferente a la del arpa clásica.



Colaboración: Claude Ferrier

domingo 24 de abril de 2005

La Maraca

Idiófono de entrechoque, de calabaza u otro fruto que se usó en la costa según consta en diversas fuentes, como las acuarelas de Pancho Fierro. Se deja de usar en la música criolla no obstante estar presente en la música popular de origen caribeño.

Las Maracas son muy conocidas y su origen es indeterminado, ya que en todo el planeta se han encontrado indicio del uso de sonajas hechas a su semejanza y de materiales muy diversos (al centro arriba), las que aquí nos ocupan están hechas de un fruto que en México llamamos "guaje", a este fruto de cáscara dura se le vacía el interior, se pone a secar, se rellena de preduzcos y arena, se inserta un pequeño mango, se pinta y se deja listo para su uso, esta percusión es quizá la más socorrida en la música latinoamericana pues se ha adecuado a todos los ritmos que la conforman.

jueves 14 de abril de 2005

Orígenes y nacimiento del charango


Este instrumento tiene su origen de la antigua Vihuela de mano, cordófono intruducido a América durante la conquista y que en esa época (siglo XVI) estaba en su apogeo en sus tres tamaño fundamentales (Pequeño ­ mediano y grande).

En ese mismo siglo(XVI) comenzaba a surgir la Villa Imperial de Potosi como consecuencia del famoso Cerro Rico, en el que abundaba la Plata a tal extremo, en que se dice que había en tal cantidad que con ella se podía construir un puente desde Potosí a España, fama que se extendió por todo el mundo y que en ese años convirtio a Potosi en un centro cosmopolita de mucha importancia en América, formando una metrópolis impresionante de aproximadamente 160.000 habitantes hacia los años 1.610.

Los cronistas nos cuentan que a vista y Paciencia del impresionante Cerro Rico, cada día crecía más y más en el Número de habitantes, convirtiéndose la ciudad de Potosi en ese entonces en la más mimada del viejo y nuevo mundo. "Los Persas mandaban alfombras, los alemanes mandaban aceros, Francia con sus telas tejidas en oro y plata, Arabia con sus fragantes aromas, Málaga con especies de todo genero."(Arzans de O. y Vela)

Atraídos por esa riqueza que disfrutaba Potosi, arribaron millares de forasteros y aventureros en busca de fama, llegando entre ellos magníficos músicos y hábiles payadores, quienes deleitaban al pueblo por las noches y en días festivos, con intervenciones musicales en la calles, teatros, serenatas, plazas y festines, invitando a la participación general donde cantaban y bailaban al son de su guitarras y Vihuelas, éste instrumento se le adentró al campesino Boliviano para perdurar en su corazón, dando origen al nacimiento del CHARANGO como el último y renovado vástago del antigua Vihuela de mano.

Existe elocuentes testimonios a cerca de la veracidad de éstos hechos, como los pasajes escritos por los cronistas de la época, incluso el escrito por Miguel de Cervantes en su obra Don Quijote de la Mancha refiriéndose en unos sus pasajes a la "riquezas de potosi"(1.615) Madrid. como el centro más importante del mundo. Lo demuestran Las Sirenas Charanguistas (sirenas tocando vihuelas) esculpidas en la portada de la Iglesia de San Lorenzo (Potosi), cuya construcción data del año 1.547 y la recontrucción fue realizada el 1.728 al 1.744, fecha esculpieron dicha portada, contando con su segunda edicián: la portada de Salinas de Yocatan (Departamento de Potosí) esculpidas en el año 1.748. Los testimonios no se agotan, como el cuadro pintando por Ramos en el año 1.703 donde se puede apreciar a la vihuela varrocamente adornada, como también el ejemplo más bello y mejor representado en la Iglesia de Caquiaviri en 1.739 por el llamado el "maestro de Caquiaviri" por desconocer su identidad, y muchos otros ejemplos que también nos demuestran la presencia de la Vihuela de mano que difiere de la guitarra antigua por:"la gran variedad de tamaños", por su apogeo durante la conquista, por el modo de octavar sus cuerdas, ya que la Guitarra Antigua era de un solo tamañ y algo más pequeña que la guitarra Española actual.


ETIMOLOGIA DE SU NOMBRE

La palabra CHARANGO, posiblemente deriva de dos voces americanistas: CHARANGA, palabra muy utilizada durante la colonia, que significa "Música de instrumentos Metalicos". (este pequeño instrumento ha sido considerado siempre como "bullicioso" y " estrepitoso" por su estructura musical de una acustica dominante) y de CHARANGERO, que quiere decir: Tosco, Grosero, Chapucero, Chambón, Embustero, Imperfecto. "(por su condición de instrumento "rustico" como por su "conducta tan campesina" ­con campesinos los principales cultores y no asi los mestizos y blanco meztizo­.)

Corresponde "aprobar" para este cordófono, el nominativo de CHARANGO, a los QUECHUAYMARAS.


LOS TAMAÑOS

Existen una gran variedad de tamaños, desde los charangos en porte igual a la guitarra corriente, hasta el charanguito pequeño que se pierde entre las manos de ejecutante, tocándose cada uno de estos instrumentos en distintas regiones, de acuerdo a sus costumbres y tradiciones.

Los estudiosos mal informados como los folckloristas, musicologos, etc. han empadronado sus características fundamentale, como tamaño (simpre de Quirquincho), todo por desconocer a Bolivia como poseedor de este instrumento donde realmente esta aún latente, la gran variedad de Charangos es sus formas y tamaños. La construcción del Charango se hace de acuerdo a viejas costumbres y tradiciones en una gran variedad de FORMAS pero son cuatro sus clases fundamentales:

Con la Caparazón de Quirquincho, animal perteneciente a la especie de los Armadillos muy abundante en Bolivia. En madera laminada, en forma de guitarra como lomo plano, con bonnete, o redondo, etc. En madera Lauckiada "(ahuecada)" existiendo a su vez, los decorados, donde los artesanos muestran sus habilidades artísticas al lograr filigramas talladas en todas las partes propicias del instrumentos.

En otras variantes, que pueden ser los de latas, los de cuero crudo, los de hueso, los de asta de buey, los geométricos que se tocan en distintas regiones como un medio de fetichismo. Asi también se les puede clasificar a los charangos de nueva tesitura, como el Charango Bajo y el Charangón, como también a los Charangos Siameses (Charango a la vez Quena­Charango a la vez Pinquillo ­Charango a la vez Guitarra, etc.) Estos instrumentos se pueden encontrar en el Museo de Instrumentos Musicales de­La Paz ­ Bolivia..

lunes 4 de abril de 2005

Las Castañuelas

Es el instrumento importado de España, es decir, son dos rodajas, levemente alargadas y excavadas, de madera dura, independientes, que juntas adquieren la figura aproximada de una castaña. Se emplea en las ciudades especialmente de la costa.

Ubicación geográfica:

Ayacucho: Huamanga

Arequipa: Arequipa

Ica: Chincha, Ica, Nazca

La Libertad: Trujillo

Lambayeque: Chiclayo

Lima: Cañete, Chancay, Lima

San Martín: Huallaga

usadas para la música costeña especialmente para el VALSE y la POLCA.


Respecto a las castañuelas, es impresionante la gran cantidad de formas y tamaños que existen en nuestra cultura tradicional, a veces dependiendo de las zonas y en otras coexistiendo en un mismo lugar.

El nombre de castañuela, o castañeta , designación más común hasta el siglo XVIII, parece proceder de su semejanza con el fruto del castaño, aunque en las citas literarias y en los diccionarios antiguos como el de Nebrija (s. XV) se emplea para definir el chasquido que se hace al frotar los dedos contra la mano, lo que hoy llamamos ‘hacer pitos’, éste se consideraba un ademan de desprecio: ‘Dar castañetas’ y lo diferencia de las tarreñas ‘chapas de tañer’.

Algunos diccionarios más modernos, como ‘El Tesoro de la Lengua Castellana o Española’ de Covarrubias añaden que ‘ para que suene más se atan al pulgar dos tablillas cóncavas y por de fuera redondas a modo de castañas’. Aún en la actualidad existen unas castañuelas muy pequeñas, de apenas 4 ó 5 cm de diámetro que se colocan y tocan de esa forma y se denominan Pitos.

No queda pues claro si fue antes el sonido o el instrumento, durante mucho tiempo se utilizó indistintamente para definir a ambos. Otros nombres que reciben, según lugares es ‘postizas’, en Valencia, ‘Chácaras’ en Canarias , “jotaneos” o pulgaretes en Aragón, “Krisket” ó “Kaskabeleta” en Euzkadi, “Castanyoles” o “esclafidors” en Cataluña ......

La mayoría de las castañuelas, se tocan por pares, una en cada mano, y cada una de ellas consta de dos piezas simétricas, convexas por la parte exterior (concha) y ahuecadas en su parte interior para aumentar su sonoridad. Éste hueco se denomina corazón y puede ser de diferentes formas y tamaños, redondo, cuadrado, triangular, en forma de estrella etc.

La cara interior de cada pieza no suele ser totalmente plana, sino que es más prominente por la parte inferior, de manera que el golpe se produce tan sólo en éste punto, de ésta forma el sonido producido no se ‘ahoga’ y sale mas limpio y claro. A diferencia de las tejoletas, las dos piezas de la castañuela están unidas por su parte superior mediante un cordón que las atraviesa por dos puntos, llamados orejas o cejas, y sirve también para fijarlas a los dedos.

La forma de las orejas es también muy variada, y puede ser desde casi nula a excesivamente prominente. Por supuesto la forma de castaña, así como el tamaño no es estándar, salvo en las actuales castañuelas de ‘flamenco’ o ‘concierto’ que más comúnmente se comercializan en la actualidad.

Las castañuelas Ibicencas pueden alcanzar mas de 20 cm. de largo y de 10 a 11 de ancho, y casi 5 cm. En la parte más gruesa. Evidentemente no se emplean para repicar y con ellas, colocadas en los dedos medios de cada mano, se producen golpes secos y ritmos pausados.

Lo mismo podemos decir de las Chácaras Canarias, en forma redonda o las grandes castañuelas de algunas comarcas de León y Asturias. En el otro extremo se encontrarían los ya mencionados Pitos, de pequeño tamaño que se colocan en el Pulgar.

Entre ambos existen numerosas variantes, siendo el tamaño más abundante el que se puede colocar en el interior de la palma de la mano. Sus formas son ovoides, redondas, cuadrangulares, triangulares... El material mas empleado en su construcción es la madera, preferentemente de gran dureza como el boj o la encina, nogal, haya o frutales del lugar y en la actualidad el Palo santo ó granadillo que parece ser la preferida de los ‘concertistas’. También se han empleado otros materiales, especialmente en la vertiente no popular como el marfil, hueso (para pitos) metal y actualmente Tela prensada (parece que con excelentes resultados) o ebonita. Existen excelentes constructores profesionales de castañuelas, especialmente de ‘flamenco’ y ‘concierto’ incluso en Estados Unidos, en donde se han fabricado piezas de gran calidad. Los modelos tradicionales suelen ser fabricados por pastores o artesanos de las distintas comarcas peninsulares, en éstos casos suelen estar decoradas con tallas y dibujos de gran belleza que hacen que cada ejemplar sea único y personalizado a su dueño.

Hechos a punta de navaja o lezna constituyen una de las fuentes más importantes de arte pastoril y tradicional en nuestra cultura están formados por multitud de formas y símbolos de gran valor etnográfico. En las actuales castañuelas comerciales, aunque de gran calidad acústica se ha perdido, lógicamente, ésta interesante faceta tradicional.

Para tocar las castañuelas se colocan en ambas manos sujetándolas con el cordón entre los dedos índice y medio si se trata de acompañar bailes o danzas populares o en el pulgar si son pitos o castañuelas modernas, de flamenco o concierto, ésta última forma permite mantener libre los otros cuatro dedos para tocar y repicar lo que permite mayor lucimiento del intérprete y dota de mayores posibilidades al instrumento.

Como es natural, en todo par de castañuelas siempre habrá una que suene más aguda que la otra, a ésta se la llama hembra, y macho a la grave, por lo general, se coloca en la mano derecha e izquierda respectivamente. Se comercializan incluso grupos de tres castañuelas con diferente afinación para que el instrumentista elija el par que mejor le convenga en cada caso.

Los datos más antiguos sobre ‘palillos de entrechoque’ se remontan al antiguo Egipto, donde junto a numerosas representaciones gráficas se han conservado algunos ejemplares, algunos con forma de manos, palillos de marfil de hipopótamo se han encontrado envueltos como momias en pequeños estuches-sarcófagos.

Curth Sachs se refiere a dos modelos de castañuelas en el antiguo Egipto, unas con forma de “bota de madera cortada longitudinalmente con muescas en la parte que correspondía a la pierna mientras que la parte del pie servía de mango”, parece referirse a algún tipo de tejoletas, pero también habla de un segundo modelo que “tenía casi la apariencia de las castañuelas españolas modernas, pero era menos chata y asemejaba una castaña”, además ” estaba ahuecada por las caras percutientes para dar una resonancia más plena”, sin embargo no considera que el origen sea egipcio sino fenicio de donde paso al país del Nilo y se extendió por todo el Mediterráneo hasta la Península Ibérica.

Los griegos las representan en muchas de sus obres usadas por bailarines, en especial del culto a Dionisos. Pero los palillos de entrechoque de una u otra forma existen en la mayoría de piases del mundo. En extremo oriente, se emplean grupos de 12 tablillas unidas por cordones colocadas en abanico, aunque la forma de tocar difiere de nuestro instrumento. Pero es probable que la actual castañuela tenga su origen más directo en la ‘crusmata’ Ibérica formada por dos grandes conchas marinas o dos piezas de madera que se hacían sonar entre los dedos y la palma de la mano.

La sencillez del instrumento y su facilidad facilita su difusión por toda la península apoyado en las diferentes colonizaciones y movimientos de población, así como su evolución para adaptarse a las peculiaridades de cada comunidad, incorporándose a la música popular e incluso culta de la Edad Media, como lo demuestran algunas ilustraciones como la cantiga 330, de Alfonso X donde un músico parece acompañarse de unas tarreñas alargadas a la vez que canta junto a un tocador de chirimía.

A partir del Renacimiento y siglos posteriores, la castañuela es citada a menudo en la literatura describiendo escenas populares aunque siempre asociado a música ruda de villanos y pastores, y en ocasiones a bailes populares de dudosa moralidad, como la Zarabanda y la Chacona que debido a los ‘lascivos movimientos y contorsiones ’ de los danzantes provocaron la censura de algunos de nuestros moralistas y el ‘escándalo’ a algunos visitantes extranjeros a la vez que la admiración por la maestría del baile. Pero también se empleaban castañuelas en Danzas rituales religiosas.

Aún se conservan en la actualidad manifestaciones tradicionales en que se ofrenda al ‘santo’ con danzas ceremoniales acompañadas de castañuelas, un ejemplo es la “Danza de Picayos” de Cantabria que emplea un modelo específico de castañuela.

A partir del siglo XVIII, el instrumento, hasta entonces propio de las clases populares, se comienza a introduciren la sociedad más ‘culta’, debido al gran auge que tomo la seguidilla y la introducción del bolero en los salones de baile y fiestas más elegantes, se fijan la sujeción al dedo pulgar y se desarrolla un estilo mas ‘fino’ y ‘elegante’, de aquí, la aparición de grandes interpretes profesionales y perfeccionamiento del instrumento, su aparición en escenarios teatrales etc. que da origen a la actual y conocida castañuela de concierto y flamenco del que tantos intérpretes como Antonia Mercé (La Argentina), Lucero Tena o José de Udaeta han hecho Gala.

Por último es necesario mencionar una obra al que todos los tratadístas se refieren. Es el libro “Crotalogía o ciencia de las castañuela” publicado en 1782 por el agustino Juan Fernández de Rojas. Parece un libro serio y documentado, y así lo es en parte, pero esconde un finísimo humor u una profunda sátira contra los tratados del siglo XVIII.